sábado, 5 de noviembre de 2011

Lluvias de otoño

  

Poco apetece salir al campo un día de lluvia, y menos a fotografiar.

Se te moja el equipo y a veces el alma, se empañan las lentes y el visor, y a menos que lleves paraguas, que no es siempre lo más apropiado en determinadas zonas, con facilidad se estropean las imágenes por culpa de las gotas que por mucho que limpies, acaban depositándose en el filtro.

Pero la lluvia tiene sus sorpresas, superados los inconvenientes, incrementa la intensidad de los colores del otoño en las hojas, y se puede sacar mucho partido a zonas que sin la cubierta del agua serían fotográficamente mucho más anodinas.

Este es el caso de este pequeño rincón, en el que con los helechos casi secos, pero conservando aún un color naranja intenso, y las hojas de los árboles pasando del verde al amarillo, gracias a la lluvia se potencia la fuerza en los colores y se acentúa el contraste con los troncos .

Una vez seco, desapareció todo el encanto.

Cerdanya francesa.

Nikon D2x, AF-S Nikkor 17-35 F2.8, polarizador, trípode. Raw, ISO 100.

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